El pasado 6 de Febrero el robot KR16, de fabricación alemana y probado en Sevilla, tras nueve meses de trabajo ante la catedral de Tréveris, en el oeste de Alemania, terminó la ardua tarea de transcribir la Biblia a pluma.
Desde el pasado 5 de mayo, el robot, instalado en un contenedor industrial de siete metros de largo a modo de escaparate, se ha consagrado durante las 24 horas del día a la labor de copiar el libro sagrado bajo la supervisión del equipo técnico y artístico formado por Matthias Gommel, Martina Haitz y Jan Zappe.
“El KR16 es un robot de serie, generalmente utilizado para el montaje de automóviles, adaptado para reproducir la caligrafía propia de los monjes”, explicó Gommel.
La copia, que contiene unos cinco millones de letras y signos en más de 2.000 páginas, será expuesta en 2013 en formato encuadernado como “Biblia de Tréveris” en el museo de la diócesis más antigua de Alemania.






